Arte

Karin Pfeiff-Boschek hace las tartas geométricas y coloridas más bonitas

Esta artista alemana consigue que, a pesar de su espectacular aspecto, nos cueste comerse sus creaciones. Criada en una familia de panaderos, no fue esta su primera forma de expresión artística.

«Cuando era niña disfrutaba al ver, oler y comer los panes y pasteles que preparaban mis dos abuelas. Hornear era una tradición de nuestra familia en la Alemania rural. Cuando fuí una adolescente, comencé a hornear pasteles y pasteles para mi hermano y mi hermana», explica Pfeiff-Boschek.

Sin embargo, en aquel momento escogió otra vía por la que dar salida a sus inquietudes creativas, interesándose por el textil y los diferentes tejidos a los que daba forma diseñando, tiñiendo y creando sus propias piezas.

Fue al aprender nuevas técnicas culinarias con su suegra estadounidense cuando Karin empezó a fusionar sus habiidades con el diseño con su experiencia en la cocina, «empecé a preguntarme si no podría decorar los pasteles de una manera similar a la forma en que manejaba las telas» y empezó así a aplicar su propio proceso a las recetas originales de su suegra. 

«Descubrí que si usaba un cuchillo afilado y muy delgado como un bisturí y trabajaba con mucha precisión, era posible crear decoraciones ornamentadas que mantuvieran su forma durante la cocción. Considero prioritario mostrar el pastel horneado porque, independientemente de lo hermoso que se vea un pastel antes gratinarlo, nunca se servirá en ese estado y debe verse bien después de que salga del horno», argumenta la artista.

imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek

Enfriar la masa cruda por lotes, en lugar de en pequeñas cantidades, y crear los colores de las mezclas con polvos hechos de bayas liofilizadas, espinacas y remolacha, son algunos de sus secretos.

Aunque tiene una especial predilección por los pasteles dulces, como el de manzana y otras frutas, ocasionalmente también realiza versiones saladas a base de carne y verduras.

imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek

«Amo la naturaleza, y muchos de mis diseños provienen del tiempo que paso en nuestro jardín con nuestro perro pastor alemán, Halgrim. Me inspiran los árboles, las hojas y las vides, pero también los patrones geométricos clásicos y los artículos bastante mundanos», confiesa la creadora.

Antes de intentarlo en casa, sed conscientes de que la hazaña requiere de talento y paciencia. Entre dos y seis horas es el tiempo que le lleva a Karin cocinar, encajar y adornar cada una de sus piezas, tiempo que, sin duda, merece la pena a juzgar por el aspecto.

imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek
imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek
imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek
 imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek
imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek
imagen tarta decorada por Karin Pfeiff Boschek


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