Editorial

MUJER…

A ella, todo le parece maravilloso, bueno, es una manera de ver las cosas. Ahora con los horribles tapabocas que trae todo mundo, no es posible ver una sonrisa, unos labios, y aunque los ojos también saben sonreír, la comunicación es incompleta. A la mujer le gusta atraer al hombre, pero es selectiva y se guía por sus tiempos intuitivos en donde, o los dos ganan, o es una charada. Pero finalmente siempre caemos, no vale la pena resistirse. En las ironías y paradojas del comportamiento femenino ellas conocen sus armas y las usan del modo militar, ese es su encanto. Finalmente creen que lo que creen está bien, y eso, está bien. Es mejor ser prudente y no combatir de más. Al final solo conservar la dignidad, hasta donde sea posible.

Hoy quiero escribir sobre la mujer. La madre, la musa, el faro. Todos estamos siempre en una competencia por los favores de una mujer, pero cuidado, para eso hay que tener lianas y cuerdas de las cuales asirte ya que es muy fácil quedarte en el vacío, y no dije caer, caer es un proceso, el vacío es la ausencia de presencia, aunque a veces, parece que las hace sentir bien el estar frente a un verdadero caballero. Definir a la mujer sería decir que es el oxígeno, el motivo y la condición de nuestra existencia. Sin ellas la vida sería muy aburrida, muy plana y sin sentido. Algunas mujeres bellas no saben qué hacer con su belleza, y otras lo saben de sobra. La belleza de una mujer no es solo el físico, que es importante, pero más lo son la voz y la risa, la higiene, el modo de caminar, y la admiración hacia su pareja. Y aunque no a todas les interesa ser madres, ellas todo lo hacen en nombre del amor. El corazón de una mujer es muy delicado, y si algún consejo pudiera darle a mis nietos varones, sería que no ilusionen en vano a una mujer, a una niña. Una mujer nunca olvida los amores que vivió, en su corazón guardan cosas que desconocemos.

Hacer las cosas como marca el calendario, ser respetuoso del orden y del mérito. El único y verdadero enemigo que todos tenemos es el tiempo. En parte por el “quedarse en casa”, el Movimiento Femenino “el 9 nadie se mueve” tristemente ha caído un poco en el olvido. Y tal vez por la prolongada convivencia, la violencia hacia ellas ha crecido. Es una vergüenza que no sean escuchadas, cuando en realidad es nuestra obligación como hombres es escucharlas, pues en su vida diaria, ellas se cuidan solas… Esperemos haber aprendido la lección, y ser más pacientes y considerados. Entender que para ambos, sólo es darse sus tiempos y sus espacios.

Al haber una pieza más en el sistema, significa que algo más puede fallar, pero para que las cosas funcionen conviene ir del centro hacia afuera, ya que no es la fuerza, es la precisión lo que cuenta, como quiera ya sabemos que estamos en manos de la Señora Casualidad que nos gobierna y se ríe de nosotros todo el tiempo. Todo lo que queremos es ser favorecidos por la musa, y aunque no siempre puedes ser el primero, en ocasiones hasta ni conviene. Y cuando quieres que algo caiga hacia arriba, lo arrojas y cae hacia abajo, es el juego que juega contigo. Vivir en la ironía, sin esperar explicaciones, pues no las hay. No es tan difícil lograr el interés de alguien, lo difícil es mantenerlo, y ahí quisiera escribir una historia de algo que si fue.

La naturaleza de lo verdadero se trasluce ya en el cuidado que toma en ocultarse.

(Claude Levy Strauss)

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