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Baños antivirales: Mamparas y accesorios para el diseño de espacios saludables

Hace algunos años, no notábamos una relación directa entre el diseño arquitectónico y los distintos tipos de virus con los que convivimos. Con 0.00001 milímetros de tamaño –cien veces más pequeños que las bacterias– su presencia es tan invisible como amenazante, y debido a la aparición del COVID-19, hoy somos más conscientes de que su existencia y transmisión puede ser controlada a través de decisiones inteligentes de diseño y una correcta elección de los materiales.

Aunque no todos los virus son nocivos para la salud humana, los baños pueden ser espacios especialmente propicios para la propagación de patógenos virales, por su función centrada en el aseo del cuerpo y la evacuación de desechos humanos. ¿Qué materiales y productos pueden ayudar a mantener la higiene y salubridad de estos espacios?

Al no contar con un metabolismo propio, los virus no pueden vivir por sí mismos y necesitan de otra célula viva para replicarse. En su búsqueda de un huésped, los virus pueden propagarse a través de cuatro medios: (1) la ingestión de alimentos o agua, (2) por medio de insectos o animales, (3) como gotas que flotan en el aire, o (4) por el contacto directo con otras personas, superficies o elementos. En relación a estos últimos dos puntos, el diseño arquitectónico puede tener una incidencia importante.

En cuanto a la transmisión aérea, las partículas más pequeñas (<5 micras) pueden permanecer en el aire durante horas e incluso días. Es recomendable considerar sistemas de ventilación híbridos y controlados, ya que una ventilación descontrolada podría ser contraproducente en relación a la propagación de microorganismos patógenos. La implementación de sistemas de ventilación mecánica, con los filtros adecuados, puede funcionar efectivamente, reduciendo la concentración de aire viciado y la humedad necesaria para que estos agentes nocivos se reproduzcan.

En relación al contacto directo con superficies y elementos físicos, existen una serie de materiales que, debido a su composición, ayudan a higienizar y desinfectar los dispositivos, muebles y accesorios que tocamos constantemente al utilizar un baño. En estos casos son las gotas más grandes (>10 micras) las que se adhieren a las superficies, afectando potencialmente a las personas que entran en contacto con ellas. Revisemos algunos productos específicos, desarrollados por Sanilock.

Mamparas Ecológicas

En baños públicos, las puertas de las cabinas individuales son manejadas por cientos de manos contaminadas cada día. Incluyendo agentes antioxidantes, las mamparas pueden autolimpiarse, eliminando virus y aniquilando bacterias, hongos y mohos. Al entrar en contacto con cualquier sustancia orgánica, el antioxidante genera una reacción química, inofensiva al ser humano, que degrada toda sustancia orgánica que entre en contacto con la puerta, generando como subproducto elementos inertes simples o incluso oxígeno. Además, esto permite eliminar olores, como las sustancias que producen el olor de los cigarrillos o los olores propios de las áreas de baño.

Accesorios Higienizantes

Sin embargo, es importante que todos los accesorios del baño acompañen la acción de los antioxidantes presentes en las mamparas anteriormente presentadas. El recubrimiento antibacterial NA24, por ejemplo, puede ser integrado en aquellos puntos críticos del baño, creando una barrera invisible para los microorganismos. El recubrimiento no sólo mata y evita la mutación de los microbios, sino que mantiene la superficie sanitizada y libre de halógenos, ahorrando en la desinfección de las áreas. Algunos accesorios de constante manipulación pueden incluir este recubrimiento, por ejemplo, barras de apoyo y abrepuertas sin contacto, fabricados de acero inoxidable.

Recubrimiento Antibacterial

Para asegurar la higiene y salubridad general de los espacios, es posible incorporar Liquid Guard®, un agente antioxidante compuesto de dióxido de silicio. Al actuar, forma picos filosos con una carga positiva constante, capaz de atraer las membranas de bacterias, hongos, esporas y virus, que por su naturaleza son de carga negativa, para perforarlas y eliminarlas. Este agente puede aplicarse en edificaciones, interiores, objetos y áreas públicas, ayudando además a prevenir malos olores, el crecimiento de moho, y facilitando la limpieza de las superficies y elementos.

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