Editorial

PROGRESAR…

Ahora que en México estamos amenazados de sufrir una mayor contaminación ambiental gracias al desatinado y debatible propósito del gobierno central de revivir las obsoletas plantas de generación eléctrica a base de combustóleo, que es el derivado del petróleo más sucio, contaminante y con mayor cantidad de azufre venenoso para la vida. Y con la doble moral de ir y decir que los ventiladores de energía eólica en Baja California contaminan y afean el paisaje, y por otro lado, promover el mortal veneno del combustóleo. Además con el agravante de que el gobierno de México, pretende unilateralmente cancelar y gravar abusivamente cuantiosas inversiones actuales y futuras en energías limpias, nacionales y extranjeras: México exhibe una triste y pésima imagen mundial de nula certeza jurídica. Conviene recordar que en la generación de energía eléctrica el sistema más limpio, eficiente y barato para producirla es por el movimiento del agua, la energía cinética, que se da por la fuerza de la gravedad en las cortinas de las presas o cauces de ríos, y que además puede surtir de agua a cultivos y poblaciones cercanas. Es un sistema duradero por muchos años, pues depende solo de la larga vida útil de los generadores eléctricos, y de la benéfica lluvia.

El progreso no es permanente y si es vulnerable, siempre estará amenazado y deberá ser restaurado y re imaginado, si es que merece sobrevivir. Diferentes circunstancias producen diferentes reacciones. Así, el niño y el hombre pueden trascender su soledad y olvidarse de sí mismos al estar inmersos, aquellos en el juego y estos en el trabajo. Es por eso que una ocupación productiva, aunque no sea remunerada, es en sí una actividad que ennoblece. Los niños como los dioses no trabajan, juegan, decía mi inolvidable maestro Octavio Paz. Aunque la salida es mucho más difícil que la entrada, vivir en el orden es muy satisfactorio, pues siempre encuentras todo y no pierdes el tiempo. Por eso prefiero las cosas que se desvanecen lentamente a las que desaparecen de repente. Al ejercitar la paciencia pescando sin carnada, con tanto que hacer y tan poco tiempo, y además el tiempo pisándote los talones en el silencio que nubla las ideas, y pues ya que todo al final acaba perdiéndose en el vacío de la no memoria, es difícil identificar cuándo aparece un cáliz envenenado.

El revolucionario siempre es radical, trata de corregir los usos más que los abusos, porque las cosas hay que decirlas en vida. Buscando la comodidad del anonimato, y aun mejor gozando la emoción del clandestinaje. Demasiada planeación es ociosa, es como cuando en el río del tiempo, te pasas horas dando vueltas en la cama tratando de encontrar la posición perfecta para dormir, y acabas quedándote dormido todo enredado y desordenado. Tengo, en un punto alto del jardín de mi casa una pequeña estatua reproducción de la sirenita de Copenhagen, cuando la voltea un viento fuerte siempre implica que será un mal día, hay que regresarla cuanto antes a su posición original, pues lo verdadero siempre aparece, al principio cubierto de un velo que impide su visibilidad. Entender que tenemos solo esta vida, y no podemos permitirnos perder el tiempo en lamentaciones y ululatos, la belleza y la risa del buen humor pueden ser de gran ayuda en estas crisis que son maestras extraordinarias, solo falta que los alumnos estemos a la altura.

Y de pronto surge una solución, que aflora de una forma primitiva pero ya compuesta por todos los elementos que le darán sustento. Luego viene el difícil camino de regreso en el que se van acoplando todas las piezas, entre ellas y en el conjunto. Se acomodan en el diseño cada elemento y componente, relacionados y justificando su presencia. La explosión y la implosión conviviendo, algunas cosas inexplicables y otras muy claras… y la casualidad siempre presente.

Como cansa ser todo el tiempo uno mismo

(Julio Cortázar)

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